Salinas del Monte Algaida-Sanlúcar. Juan M. Beardo

En la historia remota, el Gran Rio, el Betis de los romanos, desembocaba muy cerca de Hispalis, haciéndolo en un gran estuario que se abría hacia el Sur formando el gran lago, Ligur o Ligustino, que llegaba hasta el proceloso Atlántico por el Luciferi Fanun o el Faro del lucero, la actual Sanlúcar de Barrameda. La explotación de las minas a cielo abierto que hacían los romanos en la cuenca alta del río y los posteriores lavados de mineral, vertían al río gran cantidad de arena que era arrastrada y repartida por su cauce a lo largo del estuario hasta el mar. Estos vertidos fueron colmatando dicho estuario, quedando en la actualidad solamente el cauce propiamente dicho y las riberas marismeñas se han ido adueñando de aquel mágico y mitológico espacio. A la derecha el Coto de Doñana, un humedal reserva de la biosfera y parque nacional. A la izquierda la marisma ha dado lugar al asentamiento de cortijos típicos marismeños y la rica colonia agrícola de la Algaida. Precisamente en esta zona se creó un complejo salinero llamado en la actualidad Salinas del Monte Algaida.
A este espacio, una tarde de sol inclemente, me invitaron amablemente a fotografiar todo el complejo y alrededores. Una delicia.
Esta colección es el resultado de mi primera experiencia ante estos blancos desafiantes y deslumbrantes. Espero que os guste, aunque prometo volver con la luz tibia y dulce del otoño para poder sacarle todos los matices que esconde.
Sanlúcar de Barrameda. Junio del 2021.

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Ganando Barlovento

Teníamos tantas ganas, teníamos tanta ilusión, pero el maldito virus nos ha vuelto a dejar sin Gran Regata otra vez. Soñábamos con volver a fotografiar esos mascarones legendarios, esas jarcias viajeras y esas grimpolas y banderas de popa que nos hacían imaginar singladuras mágicas. Pero nos hemos vuelto a quedar solos en el cantil del muelle rumiando nuestra frustración y esperando lo que nunca volverá. Habíamos sido testigos de todas las ediciones anteriores. Tenemos rebosando nuestros archivos de imágenes pasadas y ni siquiera eso nos consuela. Por eso nos hemos puesto en el papel de esos marinos intrépidos que tanto nos encandilaron en las películas e historias de nuestra infancia y juventud. En la cámara de oficiales del Amerigo Vespucci trazamos los rumbos mágicos de nuestras próximas aventuras.

El Cristo de la Sangre – Zuloaga/3F

A finales del siglo XIX, España vive en la gran depresión emocional que supuso la pérdida de los últimos territorios de ultramar que les quedaban (Cuba, Puerto Rico y Filipinas). Surgen intelectuales que intentan analizar y regenerar la idea del pensamiento más «modernista» para encontrar el verdadero espíritu del país. Para eso se vuelve a rescatar lo castizo y lo popular como exponente de un sentimiento de individualismo nacionalista. Aquel movimiento se le llamo Generación del 98 y aunque fueron, principalmente, literatos, filósofos, poetas y pensadores, también las artes plásticas aplicaron esa forma de pensamiento a sus obras.

El Cristo de la Sangre – I. Zuloaga (1911 – Museo Reina Sofía)

Ahora que estamos viviendo esta triste depresión ante la pandemia, hemos querido representar, en nuestra tradicional fotografía de Semana Santa, al Cristo de la sangre de Ignacio Zuloaga (1911-Museo Reina Sofía). Dicen los críticos que este cuadro es el más claro exponente del realismo que se incardina en el pensamiento de la generación del 98. La oscuridad, los personajes duros y ásperos castellanos, el cristo con melena de mujer y el paisaje tenebroso del fondo, obedecen a una sensualidad mística, castiza y profunda que representa la postración de un pueblo que ha perdido la ilusión y la esperanza.
Esta austeridad castellana representa para nosotros los andaluces algo sombrío y lejano con respecto a nuestra forma festiva de celebrar la Semana Santa. Quizá lo que simboliza este cuadro, encaje con los actuales sentimientos de aquellos que por las circunstancias presentes se han quedado sin su Semana Santa
Con un poco de suerte, el año que viene podremos representar los «Nazarenos de Sevilla» de Sorolla. Sería buena señal.

Calendario 2021 3F

 

Aquí os dejamos nuestro calendario 2021. Podéis verlo y/o descargarlo.
Enfrascados como hemos estado últimamente en proyectos con referencias en la pintura, este año hemos querido hacer un pequeño homenaje a ese arte inmemorial que tantas alegrías nos ha dado. Y qué mejor homenaje que interactuar con los cuadros que más nos gustasen y más nos sintiésemos representados.
En este 2021, año de la esperanza y con los sueños intactos, os ofrecemos esta pequeña y efímera obra para que os acompañe durante los próximos doce meses.

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Zurbarán: La luz Imposible en Algeciras

Después de su paso por Jerez, Cádiz, Vejer de la Frontera, San Fernando y Puerto de Santa María, el pasado día 4 de diciembre inauguramos nuestra exposición en el Museo Municipal de Algeciras. Podrá visitarse hasta el día 27 de febrero de 2021.

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Abre al público la exposición que recrea la luz de Zurbarán a través de recreaciones fotográficas

 

Mi Cuarentena – Paco Rocha

Se muestra aquí la loca colección de autorretratos que me realicé en el primer confinamiento (entre marzo y junio). Fué un forma como otra cualquiera de afrontar la situación. A mí me dio por ahí a otros les dio por comer o hacer aerobic…

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Relatos desde el mueble-bar

Una mañana, al entrar en la cocina, me encuentro a un cazo piropeando a una cafetera y va y me dice: ¿qué quieres, nota? ¡Es la vida! Salí corriendo por el pasillo y entonces me di cuenta de que era un momento sopránido. Me asaltaron deseos de posteridad y posé para ello. Planté el trípode con la cámara en el centro del salón y frente al ojo negro del objetivo me senté a diario a dialogar con ella.
No se confundan (es que soy un hoplita frustrado). Salgo al balcón y todo está en silencio, sólo algunas sombras enmascaradas pasean perros prisioneros. Y le digo a la cámara:

-Hoy me siento como si tuviese una bota en la cabeza.

Ella me mira indiferente y me guiña con su enorme ojo. Otra más y ¿van?… Hoy no sale Borriquita; ni yo. Anoche soñé con mi madre, ¡Mamá! Tengo que hablar con los locos de TerceroEfe, no sé si se habrán hecho cuerdos. Sigo obsesionado con Moscosio y me río solo. En el vino está la cordura. Soy fláccido, soy melifluo y estoy cortado por la mitad. El maldito silencio impuesto me acorrala. Hoy no estoy para nada, a mis espaldas la oigo decir:

– Posa para mí sola.

Me divorcié de Simon ¿Será esto una pesadilla?
Parece que ya despeja por el horizonte.
Querido Margritte, ruega por nosotros.

Moflar

 

La Luz Imposible en Puerto de Sta. María.

La exposición estará abierta hasta el 30 de noviembre de 2020.El horario de lunes a domingo comprende entre las 10:00 y las 13:00 horas, extendiéndose viernes y sábado al tramo vespertino, entre las 18:00 y las 20:00 horas.

Venecia sin ti – Rafael Sánchez

Venecia sin ti

Charles Aznavour

https://www.youtube.com/watch?v=n-MjZz9xQGs

Que profunda emoción
Recordar el ayer
Cuando toda Venecia
Me hablaba de amor

Ante mi soledad
En el atardecer
Tu lejano recuerdo
Me viene a buscar

Que callada quietud
Que tristeza sin fin
Que distinta Venecia
Si me faltas tu

Una góndola va
Cobijando un amor
El que yo te entregue
Dime tu donde esta

Que tristeza hay en ti
No pareces igual
Eres otra Venecia
Mas fría y mas gris

El sereno canal
De romántica luz
Ya no tiene el
Encanto que hacia soñar

Que callada quietud
Que tristeza sin fin
Que distinta Venecia
Si me faltas tu

Ni la luna al pasar
Tiene el mismo fulgor
Que triste y sola esta
Venecia sin tu amor

Como sufro al pensar
Que en Venecia murió
El amor que jurabas
Eterno guardar

Solo queda un adiós
Que no puedo olvidar
Hoy Venecia sin ti
Que triste y sola esta

Casa da Música de Porto (Portugal) o reciclado fotográfico – Paco Rocha

Esta colección sobre el peculiar edificio «Casa da Música de Porto» está realizada en 2007, con los medios de que disponía en aquel momento: a saber, una cámara compacta Rollei dr 5100 de 5 Mp y con un ruido tremendo. La publiqué en su momento con un número más pequeño de fotografías y en color.

Creo que es conveniente, de vez en cuando, echar la vista atrás y revisar el trabajo hecho hace años, siempre se encuentra uno con cosas que no veía en esa época y otras, que ahora no nos parecen tan bien. Bueno, pues esta es la revisión-reciclado de aquella colección. Para empezar, ahora está en blanco y negro, he añadido tomas que entonces no había incluido por su dificultad de edición para mí en aquella época (después de 13 años, algo habré aprendido sobre edición) también he reencuadrado en algunos casos.

Creo que ahora, aún siendo las mismas fotos, mi visión es otra, curiosamente más flexible, más permisiva y, en general, más libre.

Esta es mi «restauración».

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Moguer, Feria de Época – Juan M. Beardo

Este pasado invierno realicé un viaje a, para mí, la casi desconocida provincia onubense. Debo confesar que mi sorpresa fue tremenda, ya que no podía figurarme la riqueza de contrastes y matices que fui descubriendo al paso de los días. Tanto la costa como el interior poseen una diversidad tan rica, que es un gozo el peregrinar pueblo a pueblo por su geografía y disfrutar de sus sugestivos paisajes. Una mañana de sábado decidí visitar Moguer; debo confesar que era más por el peso que tenía en mí el que fuese pueblo natal de Juan Ramón Jiménez, que por cualquier otro detalle. Cuando llegue sentí un leve sentimiento de rechazo, ya que se celebraba una especie de feria o fiesta y eso conlleva siempre bullicio, ruido y algarabía. Pero me equivoqué de pleno. Primero me encontré con un pueblo luminoso, limpio y de una blancura rutilante. Luego me enteré de que la fiesta se llamaba Feria de época 1900 y pretendía evocar aquel Moguer del tiempo de Juan Ramón y Zenobia. Quedé prendado de la placidez de la fiesta, tranquila sosegada y un pueblo entero vestido a la moda de primeros de siglo XX , gente encantadora con un punto de elegancia natural raro de encontrar en estos tiempos y que posaban con orgullo ante mi cámara. Hasta la música ambiente había sido escogida con sumo gusto. Este pequeño reportaje es la muestra del día que descubrí Moguer, prometiéndome volver y disfrutar de su ambiente y de la amabilidad de sus gentes.

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